La invención de la rueda cambió para siempre la historia de la humanidad y la introducción del neumático marcó un antes y un después en la industria automotriz. Detrás de este elemento aparentemente sencillo se esconde una historia muy interesante y un proceso de fabricación de alta tecnología en el que se mezclan diferentes materiales.
Los detalles más interesantes sobre la fabricación, estructura e historia de los neumáticos
1. Para fabricar un neumático se necesitan más de 200 componentes
En la fabricación de un neumático se utilizan unos 200 materiales distintos y hasta 30 tipos de caucho. Cada uno de los materiales de los neumáticos aporta propiedades diferentes. El cobalto y el titanio, por ejemplo, son fundamentales para darle estructura a la goma, el kevlar le aporta solidez, resistencia ante los pinchazos y durabilidad mientras que el óxido de silicio disminuye la resistencia a la rodadura y mejora su comportamiento sobre el suelo mojado.
2. Los primeros neumáticos eran blancos
Los primeros neumáticos fueron blancos ya que este es el color natural del caucho. En 1885, cuando la marca Goodrich decidió fabricar ruedas negras porque el blanco era demasiado sucio, descubrió que los nuevos neumáticos eran más resistentes. Al añadir el negro de carbón al caucho no solo alargaron la vida útil de los neumáticos sino que también mejoraron algunas de sus propiedades. Este derivado del petróleo optimiza la distribución del calor, sobre todo en áreas problemáticas como la banda de rodadura, y disminuye el desgaste por abrasión hasta 100 veces más en comparación con el caucho sin tratar.
3. Los neumáticos acumulan electricidad estática
La electricidad estática puede convertirse en un problema si se acumula un nivel de carga alto en los neumáticos. Esto suele ocurrir cuando entre los materiales de los neumáticos se ha utilizado mucho óxido de silicio ya que este disminuye el nivel de conectividad. Para asegurarse de que los neumáticos descarguen la electricidad estática, los fabricantes suelen añadir lo que se conoce como “raya de cebra” en la banda de rodadura, una tira fina de goma que mejora la conductividad y permite que el coche se libere de esa energía.
4. El descubrimiento del caucho vulcanizado se debió al azar
En 1830 Charles Goodyear empezó a experimentar con el caucho para lograr un compuesto más resistente ante las variaciones de temperatura. La historia cuenta que en 1839, mientras celebraba en su casa de Nueva Inglaterra una reunión para recaudar los fondos que le permitieran seguir adelante con sus experimentos, golpeó accidentalmente la superficie de la estufa con una bola de goma de caucho que sostenía en su mano y que ya había mezclado con azufre y sometido a un tratamiento con ácido y gases. Cuando Goodyear separó el caucho que se había adherido a la estufa, descubrió que finalmente tenía la consistencia sólida que necesitaba. Así surgió el caucho vulcanizado.
5. Los neumáticos consumen entre el 20-35% del combustible que gasta un coche
Cuando el coche se pone en movimiento actúan diferentes fuerzas de resistencia, entre ellas la resistencia a la rodadura. Para superar esas fuerzas se consume entre un 20 y un 35% más de energía, razón por la cual la fabricación de neumáticos se ha convertido en una especie de competición por diseñar el modelo más eficiente. Por ejemplo, un neumático que sea apenas un centímetro más estrecho presentará un 1,5% menos de resistencia aerodinámica y una disminución de apenas 0,3 bares de presión provocará un incremento del 6% de la resistencia a la rodadura. Por supuesto, también influye la estructura: la resistencia a la rodadura de los neumáticos radiales es un 20% menor en comparación con los diagonales.
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